ūüĎ∂ ¬ŅSu beb√© necesita un sleep coach?

sleep coach baby

Bienvenido de nuevo a tu¬†Refugio Mental! Muchos padres cansados est√°n contratando sleep coach o “consultores de sue√Īos” para ayudarles a ense√Īar a sus beb√©s a dormir. ¬ŅEs tu caso?

El pasado oto√Īo, la situaci√≥n del sue√Īo en la casa de Mar√≠a y David parec√≠a desesperada. Carlos, de dos a√Īos de edad, que dorm√≠a con sus padres, balbuceaba en voz alta y mov√≠a los brazos casi toda la noche. Mientras tanto, Noah, de cuatro meses, estaba a veces en su cuna, pero sobre todo en la cama de los padres, amamantando o acurruc√°ndose. Ambos se despertaban constantemente y no ten√≠an prisa por volver a cerrar los ojos. “El sue√Īo era un desastre”, recuerda Mar√≠a, que vive en un pueblo del norte de Espa√Īa. “Est√°bamos desesperados”.

Se hab√≠a resignado al estatus de zombie cuando conoci√≥ a una madre que hab√≠a contratado a un ” sleep coach ” (o entrenador del sue√Īo ) y report√≥ que su beb√© ahora dorm√≠a como un campe√≥n. Mar√≠a investig√≥, y esa noche, le dijo a David que estaba interesada, pero que era caro. “¬ŅCu√°nto se acerca a los 1000 euros?”, pregunt√≥. Un contrato de un a√Īo, le dijo, que cubrir√≠a a ambos chicos, era de 850 euros. Su respuesta: “¬ŅA qu√© esperas?”

 

Hubo un tiempo en que, si tu beb√© se negaba a dormir, le ped√≠as ayuda a tu madre o le le√≠as un libro. Si eso fallaba, te acunabas y te callabas toda la noche, so√Īando con un futuro de sue√Īo ininterrumpido. Pero hoy en d√≠a, muchas familias est√°n adoptando un enfoque m√°s proactivos, recurriendo a sleep coach para ayudarles a ense√Īar a sus hijos a dormir y a mantenerse as√≠. Tal vez su otro gran dormil√≥n est√© despierto toda la noche, o unas vacaciones en una nueva zona horaria haya arruinado la hora de dormir. O tal vez su hijo simplemente nunca aprendi√≥ a dormirse y a mantenerse dormido sin mucha ayuda. En persona o por tel√©fono, texto, correo electr√≥nico o Skype, los entrenadores del sue√Īo, tambi√©n llamados consultores del sue√Īo, sleep coach o doulas, le muestran c√≥mo resolver estos problemas.

Con tarifas que van desde los 100 a los 1.000 euros, hay un campamento que considera que los coach del sue√Īo son un gasto rid√≠culo, un servicio dirigido a padres privilegiados y perezosos. Pero son populares porque funcionan. “Si los libros y tu madre no son suficientes”, dice Alanna McGinn de Good Night Sleep Site en Burlington, Ontario, “entonces es cuando vienes a nosotros”.

A√ļn as√≠, un entrenador del sue√Īo viene con algunas dudas. Para empezar, esta es una industria no regulada, as√≠ que debes tener cuidado con quien contratas. Cuando encuentres al experto adecuado, debes estar preparado para hacer lo que el coach del sue√Īo recomienda, y muchos padres no lo est√°n. Lo que significa que podr√≠as contratar a alguien que transforme absolutamente tus noches. O no.

Los Blessons, pareja que vive en Langley, estaban dispuestos a correr el riesgo. La ni√Īera convertida en entrenadora de sue√Īo Dawn Whittaker, hizo que la pareja rellenara un cuestionario, visitara su apartamento y creara un plan de 20 p√°ginas para el beb√© Noah. Durante dos semanas, la familia ajust√≥ su horario de alimentaci√≥n y oscureci√≥ su habitaci√≥n. Luego, una noche, Rebecca puso al beb√© en su cuna y se fue.

Cada cinco minutos, regresaba y ofrec√≠a palabras tranquilizadoras y amorosas palmaditas en la espalda. Despu√©s de 25 minutos de lo que Rebecca llama “llanto de protesta”, Noah se qued√≥ dormido durante siete horas. “Fue el mayor tiempo que dur√≥”, dice ella. “√Čramos tan felices”. Para la noche cuatro, Noah estaba cerrando los ojos sin hacer ruido. La familia tambi√©n hizo que las siestas de Noah volvieran a su cauce, incluso sincronizando su siesta de la tarde con la de su hermano mayor. Todav√≠a est√°n trabajando en el sue√Īo nocturno de Salom√≥n, pero los Blessons est√°n viendo progresos.

 

¬Ņ Qu√© hace un sleep coach ?

Contacte con un entrenador del sue√Īo y probablemente obtendr√° una mini-consulta gratuita. Esa charla inicial te permite ver si tus filosof√≠as encajan.

Si te inscribes, proporcionar√°s informaci√≥n sobre tu hijo, normalmente a trav√©s de un cuestionario, un diario del sue√Īo y una larga conversaci√≥n. Esto descarta los problemas de salud (un buen entrenador te enviar√° a un m√©dico si hay se√Īales de alerta) y determina qu√© enfoque deber√≠a funcionar mejor. Es posible que el entrenador le pida que empiece a hacer cambios lentamente en el horario de alimentaci√≥n, la siesta y la rutina para acostarse de su beb√©.

Finalmente, comienza el entrenamiento propiamente dicho. Los m√©todos var√≠an, pero el resultado debe ser un beb√© que pueda dormirse por s√≠ solo y dormir toda la noche. (Whittaker dice que la mayor√≠a de los beb√©s pueden dormir toda la noche con una sola comida una vez que pesan 6,5 kg). El entrenamiento toma alrededor de una semana, m√°s o menos; los ni√Īos peque√Īos y los preescolares toman m√°s tiempo. Resolver las siestas puede llevarte otras semanas.

A lo largo del entrenamiento, el coach est√° disponible para responder preguntas y ofrecer est√≠mulos. “El apoyo es el 90 por ciento del proceso“, dice McGinn.

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Mi bebé llora

El entrenamiento del sue√Īo no siempre significa cerrar la puerta y dejar que tu beb√© llore.

Muchos padres equiparan las palabras “entrenamiento del sue√Īo” con dejar que su beb√© llore hasta dormirse. Hay un poco de verdad en eso, ya que muchos m√©todos implican al menos algunas l√°grimas. Cuando se altera la rutina de sue√Īo, “los beb√©s siempre lloran, porque eso es lo que hacen”, dice la sleep coach Dawn Whittaker, de Vancouver. El entrenamiento del sue√Īo pide a los ni√Īos que hagan algo nuevo y desafiante, y es probable que protesten por ese cambio. Las t√©cnicas que incluyen que el padre o la madre se quede en la habitaci√≥n o regrese frecuentemente provocan menos llanto, pero tardan m√°s tiempo. Llorar es el m√©todo m√°s r√°pido, no voy a mentir. Los entrenadores del sue√Īo, as√≠ como muchos padres, creen firmemente que los beneficios a largo plazo de una buena noche de sue√Īo superan los inconvenientes a corto plazo del entrenamiento del sue√Īo.

 

Escuchar a su hijo llorar no es f√°cil, pero el pediatra de Toronto, Eddy Lau, dice que el entrenamiento del sue√Īo ha demostrado su eficacia, y no hay pruebas s√≥lidas de que el llanto perjudique psicol√≥gicamente a los ni√Īos. “Hay toda una escuela de pensamiento en contra de permitir que los beb√©s lloren”, dice Lau, “pero no est√° basado en pruebas“. El hecho de dejar que su hijo llore durante el entrenamiento del sue√Īo se reduce a lo que los padres se sientan c√≥modos. Si simplemente no puedes soportarlo, entonces no lo hagas.

 

Cuando el entrenamiento falla

Los sleep coach no son la panacea. El entrenamiento puede fracasar gracias a asesores inexpertos, a padres que no lo siguen o a ni√Īos a los que les est√°n saliendo los dientes, est√°n resfriados, tienen un temperamento muy exigente o son demasiado j√≥venes (la mayor√≠a de los expertos recomiendan esperar hasta que el beb√© tenga al menos cuatro meses de edad).

El entrenamiento del sue√Īo no funcion√≥ bien para Adriana. Antes del entrenamiento, estaba sentada en el suelo junto a la cuna de su hijo Manuel y le daba palmaditas para que se durmiera durante 45 minutos. Cuando Manuel ten√≠a 18 meses y Adriana estaba embarazada de su tercer hijo, estaba exhausta y necesitaba hacer un cambio. Encontr√≥ un post en un grupo de Facebook de un entrenador de sue√Īo en pr√°cticas, que ofrec√≠a servicios gratuitos. Adriana llen√≥ un cuestionario, se reuni√≥ con el entrenador y se le envi√≥ un plan. Le pidi√≥ que se sentara en una silla en la habitaci√≥n de Manuel, consol√°ndolo verbalmente pero sin tocarlo, hasta que se durmiera. Hubo gritos, y Adriana descubri√≥ que no pod√≠a soportarlo, y finalmente sali√≥ de la habitaci√≥n antes de lo que se supon√≠a. “Los gritos de tu propio hijo son peores que cualquier otra cosa“, dice. Esto continu√≥ durante varias noches, hasta que Adriana se resfri√≥ y envi√≥ un correo electr√≥nico al entrenador para decirle que necesitaba un descanso. Nunca volvi√≥ a empezar. Hoy en d√≠a, Griffin, de casi tres a√Īos de edad, todav√≠a es acariciado para que se duerma, aunque s√≥lo durante 15 minutos, como m√°ximo.

Adriana siente que no pudo comprometerse completamente con el proceso porque no cre√≠a completamente en el plan del entrenador. “Me hizo preguntas sobre la rutina, pero no pregunt√≥ sobre √©l en detalle”, dice.

¬ŅQu√© ayudar√° a que el entrenamiento tenga √©xito? Confiar en el entrenador, seguir el plan y estar preparado. “Cuando trabajamos con personas que no est√°n listas, no sale bien,” dice Whittaker.